
El paro armado paraliza corredores estratégicos del país
El paro armado de 72 horas decretado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) comenzó a sentirse con fuerza desde las primeras horas del domingo en varias regiones de Colombia. La guerrilla ejecutó acciones coordinadas que alteraron la movilidad, generaron temor en comunidades y obligaron a cierres viales en departamentos estratégicos como Cauca, Norte de Santander y Antioquia.
Desde las 6:00 de la mañana, habitantes y transportadores reportaron la aparición de cilindros con explosivos, árboles atravesados y banderas alusivas al grupo armado ilegal. Las autoridades confirmaron que estas acciones dejaron, hasta ahora, una persona muerta y múltiples restricciones en importantes corredores nacionales.
Cauca, uno de los epicentros del impacto armado
En el departamento del Cauca, el ELN intensificó su presencia mediante al menos cinco acciones violentas. Sobre la vía Panamericana, en el sector de Mondomo, las autoridades hallaron un cilindro con símbolos del grupo guerrillero. Este hecho obligó al cierre inmediato del corredor entre Popayán y Cali mientras unidades del Ejército y la Policía adelantaban labores de verificación y destrucción controlada del artefacto.
Además, el grupo armado instaló banderas, grafitis y mensajes intimidantes en municipios como Cajibío, Piendamó, Patía, Caldono y Santander de Quilichao. Aunque algunas vías fueron habilitadas posteriormente, las autoridades mantienen vigilancia reforzada para evitar nuevas alteraciones del orden público.
Norte de Santander también sufre bloqueos y amenazas
En Norte de Santander, una región donde el ELN mantiene fuerte influencia, la guerrilla abandonó dos cilindros con explosivos en vías clave. Uno fue ubicado en la carretera que comunica a Cúcuta con Pamplona, mientras otro apareció en la vía hacia El Zulia. Equipos especializados del Ejército destruyeron ambos artefactos de manera controlada, evitando daños a la población civil.
Adicionalmente, en el tramo entre El Zulia y la Y de Astilleros, el ELN atravesó un árbol y colgó un mensaje intimidante, lo que obligó a suspender el tránsito vehicular durante varias horas. La situación generó pánico entre transportadores y comunidades rurales.
Choque político y escalada del conflicto
Ante la ofensiva armada, el presidente Gustavo Petro ordenó a la Fuerza Pública intensificar las acciones contra el ELN. En respuesta, Antonio Medina, máximo comandante del grupo guerrillero, afirmó que la paz no puede imponerse de manera unilateral, marcando un nuevo punto de tensión en el proceso de diálogo.
Mientras tanto, las autoridades continúan monitoreando el desarrollo del paro armado, que amenaza con prolongar el impacto sobre la seguridad y la movilidad en varias regiones del país.
