
La decisión que cambia su ruta política
La Registraduría Nacional del Estado Civil confirmó que Daniel Quintero no podrá inscribirse como candidato presidencial por medio de recolección de firmas. La razón: su inscripción previa en la consulta interna del Pacto Histórico, donde figuró como precandidato, lo deja inhabilitado para participar por otro mecanismo en el mismo proceso electoral.
El organismo explicó que esta medida se fundamenta en lo dispuesto por el artículo 107 de la Constitución y la Ley 1475 de 2011, que regulan la participación política de los movimientos y partidos. En términos simples, quien se somete a una consulta interna queda vinculado a esa colectividad durante todo el proceso electoral.
El intento de crear un movimiento independiente
Quintero había anunciado semanas atrás que abandonaba la consulta del Pacto Histórico para promover su propio movimiento ciudadano: Reset Total contra el Narco y los Corruptos, con el cual pretendía recoger firmas y lanzarse como candidato independiente en 2026.
Sin embargo, la decisión de la Registraduría cierra esa posibilidad. El exalcalde de Medellín sostiene que su retiro de la consulta fue oportuno y que no hubo inscripción definitiva, por lo que podría apelar la decisión ante instancias judiciales.
Tensión dentro del progresismo
La noticia causó revuelo entre sectores de izquierda. Algunos líderes del Pacto Histórico celebraron la decisión, argumentando que da claridad al proceso interno. Otros, en cambio, consideran que se trata de una jugada para limitar la competencia dentro del bloque progresista.
Mientras tanto, Quintero enfrenta un panorama incierto. Su exclusión de la vía por firmas lo obliga a definir si mantendrá su apuesta independiente o si buscará alianzas dentro del progresismo para seguir vigente en la carrera presidencial.
Lo que viene
Fuentes cercanas al exmandatario indican que evalúa interponer recursos jurídicos para revertir la decisión. De no lograrlo, su participación en la elección presidencial de 2026 podría quedar descartada.
