
Ola de violencia tras el operativo en Jalisco
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, desató una ola de violencia en distintas regiones de México. El operativo ocurrió en Jalisco y tenía como objetivo su captura. Sin embargo, el enfrentamiento terminó con el fallecimiento del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Tras el operativo, múltiples entidades registraron actos violentos que alteraron la movilidad, el comercio y la operación de servicios públicos. El periodista Jesús Lemus aseguró en entrevista con Infobae México que el país vivió un “toque de queda tácito” debido a la reacción del grupo criminal.
Más de 700 eventos violentos en 15 estados
Jesús Lemus afirmó que contabilizó 782 acciones violentas tras revisar medios locales en 15 entidades. Entre los hechos reportados figuran bloqueos carreteros, quema de autobuses, incendios de camiones y ataques contra tiendas de conveniencia.
Algunas centrales de autobuses suspendieron salidas y varias líneas cancelaron corridas. También se registraron cancelaciones en aeropuertos y cierres temporales de escuelas. La situación generó incertidumbre en distintos sectores sociales y económicos.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó que, hasta las 8:00 p.m. del 22 de febrero, se reportaron 252 bloqueos en 20 entidades. De esos, 23 continuaban activos al momento del corte oficial.
Mensajes de poder y control territorial
El exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, Mike Vigil, explicó que la reacción violenta envía un mensaje en dos niveles. Por un lado, el CJNG demuestra a sus rivales que conserva capacidad operativa nacional. Por otro, envía una señal directa a las autoridades para evidenciar su estructura activa.
Lemus sostuvo que no prevé una guerra interna similar a la vivida por el Cártel de Sinaloa tras la captura de “El Mayo” Zambada. Considera que podrían presentarse confrontaciones focalizadas, pero no una fragmentación nacional inmediata.
Impacto y respuesta gubernamental
El despliegue masivo de acciones violentas implica costos logísticos y financieros para la organización criminal. Mantener células activas requiere recursos constantes.
Lemus calificó la reacción del Gobierno mexicano como un éxito operativo, aunque reconoció que la situación abre un nuevo escenario de tensión. La muerte de “El Mencho” marca un punto de inflexión en el panorama de seguridad nacional y plantea interrogantes sobre el control territorial y la estabilidad en varias regiones del país.
