domingo, marzo 22

Pasacalles políticos invaden La Estrella ante la mirada indiferente de las autoridades

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Foto: Archivo

Pasacalles políticos reaparecen en zonas prohibidas del municipio

En La Estrella vuelve a encenderse la polémica por la instalación de pasacalles políticos en espacios públicos donde la ley electoral lo prohíbe expresamente. A plena luz del día, en la concurrida avenida Séptima, ciudadanos evidencian cómo aspirantes al Senado y a la Cámara ocupan semáforos y vías principales con propaganda electoral.

La imagen es clara y contundente. Un pasacalles atraviesa la vía, cuelga entre postes y semáforos, y se impone sobre una zona comercial de alto tráfico vehicular y peatonal. No se trata de un punto marginal, sino de uno de los corredores más visibles del municipio.

Afinidades políticas que generan sospechas ciudadanas

Los habitantes no solo cuestionan la presencia de estos anuncios, sino también la aparente afinidad de los aspirantes con la actual administración municipal. Para muchos ciudadanos, esta situación refuerza la percepción de trato preferencial y permisividad institucional frente a campañas con maquinaria política.

Mientras pequeños movimientos y ciudadanos independientes enfrentan controles estrictos, otros parecen instalar publicidad sin consecuencias visibles. Esta desigualdad alimenta el malestar social y profundiza la desconfianza en la transparencia del proceso electoral.

La ley existe, pero no se cumple

La normativa electoral colombiana prohíbe expresamente la instalación de propaganda en bienes de uso público, postes, semáforos y vías. Sin embargo, en La Estrella, estas disposiciones parecen letra muerta cuando se recorren las principales avenidas.

Faltando poco para las elecciones, el municipio empieza a verse saturado de mensajes políticos que invaden el paisaje urbano. La falta de control efectivo convierte el espacio público en un tablero electoral sin reglas claras.

Indignación y sensación de abuso del poder político

La ciudadanía percibe estas prácticas como una burla. Muchos sienten que el poder político se impone sobre la legalidad y el respeto por el entorno urbano. La imagen del pasacalles no solo comunica un mensaje electoral, también transmite una sensación de impunidad.

Vecinos y conductores se preguntan quién autorizó estas instalaciones y por qué no se actúa de inmediato. El silencio institucional genera más preguntas que respuestas.

Un llamado urgente al respeto por la democracia local

La democracia se fortalece cuando todos compiten en igualdad de condiciones. Permitir propaganda ilegal deteriora la confianza ciudadana y normaliza prácticas que deberían ser sancionadas.

La Estrella no puede convertirse en territorio sin ley electoral. El respeto por las normas no es opcional, es una obligación para quienes aspiran a representar a los ciudadanos.

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