
Cuatro meses de espera y ahora tres semanas más
La incertidumbre crece en el municipio de La Estrella. Los habitantes completan ya cuatro meses sin conocer el valor actualizado de sus avalúos catastrales y, por ende, del impuesto predial correspondiente al año 2026. Ahora, el anuncio oficial de la administración municipal agrega un nuevo plazo que mantiene en vilo a miles de familias.
El alcalde confirmó que el documento técnico con la actualización catastral, enviado por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, ya llegó a la administración. Sin embargo, el proceso aún no termina. Las autoridades deben migrar y ajustar la información en el sistema contable del municipio, una tarea que tomará aproximadamente tres semanas adicionales.
La información llegó, pero no es suficiente
Aunque el documento técnico ya está en manos del municipio, el problema no radica en la entrega, sino en su implementación. Los ingenieros encargados trabajan actualmente en integrar los nuevos datos con la base histórica del municipio. Este paso resulta clave para poder liquidar correctamente el impuesto predial del primer trimestre de 2026.
Mientras tanto, los ciudadanos siguen sin respuestas concretas. Muchos temen incrementos significativos en sus facturas, especialmente en medio de versiones contradictorias y rumores que circulan en redes sociales.
Llamado a evitar la desinformación
La administración municipal insiste en que la comunidad se informe únicamente a través de canales oficiales. El alcalde advirtió sobre el riesgo de caer en especulaciones que aumentan la preocupación ciudadana.
Además, confirmó que las reclamaciones deberán presentarse directamente ante el operador contratado por el Área Metropolitana para la actualización catastral. No obstante, aseguró que la alcaldía acompañará el proceso y brindará orientación a quienes lo necesiten.
Un bolsillo en pausa y una comunidad inquieta
La falta de claridad mantiene frenadas decisiones económicas de los siderenses. Sin saber cuánto deberán pagar, muchos hogares y comerciantes no logran planificar sus finanzas para este año.
La situación genera presión sobre la administración local, que ahora enfrenta el reto de cumplir con los nuevos plazos sin prolongar aún más la incertidumbre. Cada día sin información aumenta la tensión en un municipio que exige respuestas claras y oportunas.
